Astrología: cómo un matrimonio tardío a veces puede ser un gran matrimonio, las niñas no se exasperen

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Para un matrimonio duradero, debe haber una relación entre los señores de la primera y la séptima casa, desde el signo lunar, ascendente y solar. Sus significantes también deben estar bien ubicados. Si estos señores tienen una calificación especial por signo o ubicación en la casa, es decir, si se colocan en exaltación o en su propio signo o están en ángulo o trígono, los buenos efectos serán más pronunciados.

Por ejemplo, si en un horóscopo de niñas el signo de Sagitario está en la séptima casa y Júpiter, el señor de la séptima casa y significador de marido para las niñas, está en la undécima casa, puede predecir con seguridad que se casará temprano en la vida y su compañera de vida también será muy inteligente.

De manera similar para el ascendente de Virgo, Júpiter en la undécima casa es extremadamente bueno; El marido de una niña como esta será un intelectual próspero de primera clase. Estas son predicciones muy simples, siempre que la séptima casa y Júpiter no tengan imperfecciones.

Recuerdo que una niña de finales de los años veinte y su familia, especialmente su madre, estaban muy decepcionados con su fracaso reiterado en encontrar la pareja adecuada para ella. Una y otra vez me pidieron que pronosticara, por muy malvado que sea, en el frente de su matrimonio.

Su horóscopo era de ascendencia Libra. Marte, el señor de la segunda casa, fue colocado en la novena casa, Géminis, junto con Mercurio, su señor. No puedo recordar exactamente cuál era su signo lunar, pero el signo solar era Leo.

Según la astrología india, Saturno, el señor de Acuario, séptima casa desde su signo solar Leo, se activa a la edad de 36. Del mismo modo, el señor Marte de la séptima casa de ascendente se activa a la edad de 28. El promedio de ambos (36 + 28 = 64 dividido por 2) es 32, lo que significa que se casaría en su 32 nd año. Del mismo modo, la presencia de Marte, su séptimo señor de la casa de ascendente, en Géminis con Mercurio (noveno señor de la suerte que denota la casa) significaba que su suerte entrará en vigor en 32, cuando Mercurio se active. Combinando ambas indicaciones, predije con seguridad que se casaría en su año 32. Les aseguré que nada malo le había estado reservado excepto el retraso, y que su vida de casada, junto con sus hijos, sería genial.

Se horrorizaron con mis palabras porque 32 estaba a unos tres años de distancia.

Intentaron su nivel mejor pero sin éxito. Estaban desesperados incluso porque las chicas mucho más jóvenes que ella habían encontrado una pareja para ellas.

Sin embargo, justo antes de que comenzara su 32 año (julio 1997), se comprometió de una manera silenciosa. En diciembre de ese año se casó en una espectacular ceremonia de boda. Ahora ella vive feliz para siempre.

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